El Reciclaje del Polietileno de Baja Densidad – Retos y Objetivos

El Reciclaje del Polietileno de Baja Densidad – Retos y Objetivos

La asociación europea Plastic Recyclers Europe ha publicado un documento para impulsar el reciclado de polietileno flexible. La producción de LDPE reciclado de mejor calidad es la clave para incrementar la tasa de reciclaje, garantizar la rentabilidad del proceso y favorecer la sostenibilidad medioambiental del material.

El polietileno de baja densidad (LDPE) es la segunda resina más procesada en la Unión Europea. Existe una demanda por parte del sector de la transformación de materias plásticas de alrededor de 9 millones de toneladas. No obstante, según la asociación PRE (Plastic recyclers Europe), que agrupa a recicladores de toda Europa, el porcentaje de recuperación de este material no pasa actualmente de la tasa del 35%. 

El flujo de residuos de LDPE (principalmente film plástico), procedente en su gran mayoría de envases y bolsas post-consumo, es cuantitativamente importante y es necesario trabajar en la entera cadena de recuperación y valorización, para que este material sea realmente sostenible. Por lo cual, la PRE, ha publicado un documento titulado FLEXIBLE POLYETHYLENE: RECYCLING IN EUROPE- ACCELERATING THE TRANSITION TOWARDS CIRCULAR ECONOMY, en el que se indican los factores que dificultan la valorización y el reciclaje de films flexible, dónde se reconocen tres desafíos prioritarios para que se alcancen los objetivos deseados:

1 – AUMENTO DE LA TASA DE RECOGIDA Y MEJORA DE LA CALIDAD DE LOS RESIDUOS  

El primer reto al que enfrentarse para mejorar la sostenibilidad del LDPE y la rentabilidad de su recuperación, lo encontramos al principio del proceso de reciclado: la recolección y selección de los residuos destinados a la valorización. Si se trabajara mayormente sobre el sistema de recogida selectiva, tanto la calidad del residuo como las cantidades seleccionadas, crecerían. Para conseguir este objetivo se propone por un lado la introducción de sistemas armonizados de recogida y selección a nivel europeo. La concentración de los residuos procedentes del packaging en plantas de reciclaje específicas, para disminuir la contaminación del residuo y optimizar los costes del proceso de valorización. E introducir o reforzar las restricciones para el depósito de residuos plásticos en vertederos, a la vez que apoyar las actividades relacionadas con el reciclaje.

2 – ADAPTACIÓN DE DISEÑO Y FABRICACIÓN DE ENVASES

La creciente complejidad estructural de los envases, dificulta y a veces hasta hace que sea imposible la recuperación del LDPE que de ellos procede. La estructura multicapa de muchos envases está formada por barreras o capas de materiales que se sobreponen al estrato principal de polietileno: papel, aluminio, otros polímeros. Generalmente estas sustancias, tiene un comportamiento químico distinto al del polietileno, y por lo tanto su presencia en la estructura del envase entorpece el proceso de transformación y valorización y el polietileno reciclado resultante es de menor calidad. Para que el proceso de reciclado sea rentable y el polietileno reciclado sea de buena calidad, es necesario adaptar el diseño de muchos envases con vista a su revalorización y reutilizo en el mercado como materia prima segunda.

3 – MEJORAS TECNOLÓGICAS EN EL PROCESO DE CLASIFICACIÓN Y RECICLAJE

Por último, a pesar de los avances tecnológicos alcanzados en los últimos años en los sistemas de clasificación y valorización, es necesario que la industria del reciclado siga  avanzando a nivel de investigación y desarrollo para obtener materiales reciclados de buena calidad.

Las nuevas medidas legislativas europeas como la Revisión del Paquete de Residuos, la Estrategia Europea para Plásticos y la Directiva de Plásticos de un solo uso, exigen respuestas y medidas inmediatas por parte de la industria, a nivel de producción y de recuperación y reciclaje de residuos procedentes de envases plásticos.

Es indispensable, según PRS, incrementar la tasa de recogida de los materiales que actualmente acaba en vertederos e incineradores. Para lograrlo es necesario que los envases, en su fase de diseño y desarrollo, estén pensados para ser reciclables. Esto supone un esfuerzo por parte de la industria para concebir envases con las características que los distintos mercados imponen y a su vez que puedan ser, al final de su vida útil,  un input de calidad para un material reciclado. Además, es importante que los estados miembros de la UE trabajen en la misma dirección. Creando un marco legislativo compartido, para que el reciclado de los envases pueda realmente considerarse un círculo cerrado a nivel europeo y se alcancen mejores objetivos. Los cuales son cada vez más urgentes y necesarios, a nivel de sostenibilidad medioambiental de los envases.

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